Clonlara USA

20 feb. 2009

¡"Ayudando a las familias a ser libres" ya está disponible en bibliotecas públicas!

De momento, eso es verdad en una, en la Biblioteca Pública de Viladecans, de Barcelona, que pertenece a la Red de Bibliotecas de la Diputación de Barcelona.

El enlace es: http://gw24-vtls.diba.cat/vtls/spanish/, una vez ahí podemos buscarlo por título o por autor (en nuestro caso, Pat Montgomery).

Estamos haciendo también gestiones para que forme parte del fondo bibliográfico de algunas universidades, como la de Barcelona y la de Oviedo.

En cuanto haya alguna novedad más, os informaremos.

4 feb. 2009

Educación en casa: el sendero se ensancha

Entrevista publicada en el número 55, enero/febrero de 2006, de la revista Athanor


Clonlara School se fundó en 1967 como una escuela presencial innovadora; de hecho, todavía funciona como tal para alumnos que residan en el área de Ann Arbor (Michigan). Su segundo servicio es el Programa Clonlara School de Educación en Casa, que utilizan familias de todos los Estados Unidos de América y en cerca de otros veinticinco países de todo el mundo. Pat Montgomery es la directora y fundadora de esta escuela, que constituye todo un referente para quienes emprenden la iniciativa de sacar a los niños de los colegios convencionales. Pat tiene una experiencia docente de catorce años en escuelas públicas y religiosas1, por lo que conoce bien los fallos del sistema. Tuvimos la ocasión de entrevistarla en Biocultura Barcelona 2005, donde nos acogió con su sonriente humanidad.

¿Piensa que la educación tiene algunos problemas en común en países como España, Francia o Estados Unidos, algo en común que no funciona, de manera que es una buena idea promover la educación extraescolar?2

Sí, así es. Las escuelas están principalmente diseñadas para otra época, están anticuadas. Imitan el modelo de una fábrica: se educa a los alumnos ‘en serie’; es como hacer una misma galleta una y otra vez. Este sistema hoy en día ya no funciona en ningún país.

¿Cuál es la prueba de que no funciona?

Hay autores que lo demuestran lúcidamente. Mel Levine3 ha escrito un libro que habla de jóvenes de hasta 30 años de edad que no tienen ningún proyecto de vida, ningún propósito, tras haber ido al colegio durante doce años4. Las escuelas son las responsables de generar este producto. Y es una clara demostración de cómo este sistema de educación, en Francia, en Inglaterra, en los Estados Unidos, en España, en el Japón, no está diseñado para enseñar a los niños a pensar, a usar el cerebro. Se les enseña sólo a memorizar cosas y escupirlas, no se les enseña a ser. Ésta es la prueba.

Así que usted creó Clonlara School. ¿Quién diseñó el programa, el currículo?

El currículo lo diseñé yo. Pero la importancia del currículo es relativa. Nuestro programa de estudios dice muy claramente: “No lo use de manera exacta; no está hecho a la medida de usted, ni de su hijo. Utilícelo solamente como una guía”. La familia tiene que adaptarlo para que se ajuste a sus necesidades, lo cual también enseñamos a hacer.

Existen algunas organizaciones, gente que se reúne y crea redes para ayudarse en la educación extraescolar. ¿Cuál es la relación de Clonlara con estas redes?

Esa gente que crea sus propios grupos está conectada en sus zonas, comunidades, países, y en toda Europa, y más allá. Es maravilloso; es la única manera en que la educación en casa puede desarrollarse, a través de estas redes. Clonlara es sólo un eslabón más. A través de nuestra página web la gente también puede ponerse en contacto con otra gente, incluso de otros países: los Estados Unidos, México, el Japón...

¿Cómo empezó Clonlara?

Al principio, uno de los defensores más fervientes de la enseñanza en casa fue John Holt, autor del libro Teach your own John ya murió, pero su obra se está traduciendo en todo el mundo. John Holt alentó a escuelas como la nuestra y nos inspiró a desarrollar nuestro programa. Fuimos una de las primeras escuelas que estaba dispuesta a ello. Cuando yo empecé a llevar la escuela, no tenía idea de cómo hacerlo, tenía que preguntar a otros. Y me ayudaron. Ahora hay gente que me dice: “Yo no quiero su escuela, sólo quiero que me ayude a llevar mi propia escuela.” Esto tiene sentido, naturalmente; yo los ayudo. Nuestra escuela se convirtió en la única que, durante mucho tiempo, estaba dispuesta a ayudar a los padres que educaban en casa. Naturalmente, hubo conflictos. Las autoridades de Michigan me preguntaron: “¿Qué está haciendo? ¿Por qué Clonlara School está ayudando a que los padres eduquen en casa?” Yo respondí: “Me pidieron ayuda; ésta es la razón.” Y se enojaron, diciendo: “Podríamos cerrar su escuela.” Yo repliqué: “¡Adelante, inténtenlo!”.

¿Era legal, educar en casa?

Sí, lo era, pero las autoridades no lo sabían. O no les importaba; solamente querían intimidar a la gente, mantenerlos a todos metidos en el mismo saco. Llevaron a las familias a los tribunales y las acusaron de criminales. ¿Cuál era el crimen? Enseñar a tu propio hijo en casa, ése era su crimen. Y hubo encarcelamientos. ¿Se lo puede creer? Hicieron esto en los Estados Unidos, en muchos estados. Y cuando casualmente algunos jueces en los tribunales miraron las leyes no pudieron encontrar ninguna indicación que dijera “usted no está autorizado a enseñar a sus propios hijos”. Así se pusieron a favor de las familias y, a medida que procedieron de este modo, más aceptada se volvió la educación en casa. Éste es el camino que se ha tenido que recorrer. Y nosotros hemos tenido que ayudar a la gente. Durante algún tiempo fue duro. Pero ahora en los Estados Unidos es fácil: dos millones de niños están siendo educados en casa. En Inglaterra también marcha bien, así como en Francia. Y ahora le toca el turno a España.

¿Cuál es el marco legal que justifica la educación en casa?

La Carta de las Naciones Unidas dice que “los padres decidirán la educación de sus hijos”. Y la Constitución española exige que los niños sean educados, pero no obliga a que vayan a la escuela. Tenemos el derecho de determinar la educación de nuestros hijos. Bien, dado este derecho, ¿por qué se llama a los jueces a intervenir, por qué se lleva gente a los tribunales en España? Ésta es una buena pregunta, que necesita una respuesta. Hacen falta personas en las escuelas convencionales que lean los derechos de los padres, los derechos de sus hijos, y que los respeten.

Ahora habrá seguramente mucha gente que estudiaron con Clonlara que terminaron ya la universidad y que se han abierto camino con éxito en la vida…

Por supuesto. Muchos de ellos están realizando una buena labor en la sociedad, aunque no todos decidieron ir a la universidad. Por mi parte, estoy convencida de que la educación en casa es el camino del futuro. Ésta es la educación que salvará a la educación, valga la redundancia. La gente que se necesita en el mundo de hoy, los pensadores, los buenos espíritus, surgirán gracias a la educación en casa.

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1 Entiéndase, antes de fundar su propia escuela, Clonlara School.

2 Entiéndase como sinónimo de “educación en casa”, “en familia”, o equivalentes.

3 El Dr. Mel Levine es profesor de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte y el director del Centro Clínico para el Estudio del Desarrollo y del Aprendizaje de esa Universidad. También es el cofundador de “All Kinds of Minds”, un instituto sin ánimo de lucro para el estudio de las diferencias en el aprendizaje. Es el autor, entre otros, de los famosos libros Mentes diferentes, aprendizajes diferentes y Contra el mito de la pereza.

4 Véase nota 1 del capítulo “La resolución de conflictos”.